jueves, 22 de diciembre de 2016

No hay manera de que me enganche al porno gay

Después de mi primera entrada seguro que comprendéis que, entre mis amistades, mayoritariamente se cuenten tíos con las mismas aficiones y obsesiones que yo (justo por eso son mis amigos, o son mis amigos justo por eso, quién puede saberlo). Por eso, en nuestras noches de farra, cuando nos hemos tomados algunos tragos, nos hemos ligado a cuantas tías hemos podido, y ya nos podemos poner a hablar tranquilamente de nuestros gustos comunes, es normal que el porno sea el tema principal y recurrente que salga. No es que me queje ni mucho menos, pero de esas conversaciones que nos parecen tan profundas, hay algo que he sacado en claro y veo difícil de cambiar: no paso por el porno gay.


A ver, no tengo nada contra los homosexuales ni nada por el estilo, es sólo que imaginarme un montón de tíos en plena orgía homosexual me pone un poco los pelos de punta. Puede que exagere un poco y me abrume el pensar en el sexo masculino en grupo, pero es que ni reduciendo los participantes se me hace fácil el disfrutarlo. A pesar de mis gustos incestuosos, no creo que me gustara ver un vídeo de incesto gay, ni siquiera pensando que la gran mayoría de escenas serían de sexo anal; no hace mucho encontré uno de temática porno gay emo, demasiado complicada para mi gusto, y no fui capaz de ver ni los primeros cinco minutos.
A veces me pongo a pensarlo y no me puedo explicar muy bien por qué ese poco interés por esta temática, cuando a las chicas sí que las pone burra ver a dos lesbianas follando; debe ser algún mecanismo ascentral de mi mente hetero que no entiendo muy bien, pero que funciona magníficamente. Porque no es normal que me apasione ver cómo enormes pollas negras taladran culos a tope, y luego me eche para atrás si esos culos son de hombre, que digo yo, también tienen derecho a darse una alegría.
En fin, que es algo curioso lo que me pasa, aunque, gracias a esas conversaciones entre colegas que te comentaba al principio, he descubierto que no soy el único de mis amigos al que le pasa. Todos dicen ser más o menos escrupulosos cuando ver a dos tíos teniendo sexo, pero por lo visto el único que se come el coco con eso soy yo. ¿Os pasa a algunos lo mismo o es que somos unos homófobos recalcitrantes y no podemos o queremos reconocerlo?
Seguiré reflexionando sobre ello hasta mi próximo artículo.

martes, 1 de noviembre de 2016

Descubriendo mi interior


He creado este blog con la intención de descubrir si lo que me pasa a mi es lo que os pasa a vosotros. Tengo la tendencia a pensar que soy un bicho raro porque de las pocas cosas que me hacen feliz en esta vida es ver porno, como lo oís, me paso todo el santo día en mi habitación haciéndome pajas y lo mejor o lo peor de todo es que no me canso.

Me gustaría saber si esto se puede considerar una adicción o por el contrario todos los tíos de mi edad (21 años) hacen algo parecido. A ver, yo trabajo y me relaciono con mis colegas, pero es entrar en mi habitación y enchufar el ordenador para buscar porno gratis y cascármela, es que muchas veces ni ceno porque prefiero el sexo...

Novia no tengo porque con las que he estado me han agobiado mucho y pienso que a lo mejor tiene algo que ver con esta actitud, pienso que si al día me corro dos o tres veces luego se me quitan las ganas de follar y ese es uno de los motivos por los que no me llama para nada tener una pareja estable, total, la mayoría lo que queremos es una chica para follar y en ese sentido considero que estoy cubierto.

Obsesiones tengo unas cuantas respecto al sexo y a mi edad y como comprenderéis hay muchas cosas que no he probado, como por ejemplo el sexo anal, según tengo entendido es algo común a todos los tíos y eso de romper un culo es algo que nos vuelve locos. Me da mucha rabia la gente que dice que cuando siempre estás pensando en follar el culo de una chica es porque en el fondo eres homosexual, esto es una auténtica chorradas porque yo no me considero gay en absoluto, tan solo es el morbo de saber que te puedes correr dentro de ella con tranquilidad y que siempre ha sido un agujero prohibido, pero no tiene nada que ver con la homosexualidad.

También el porno morboso de incesto me enloquece, pensar que una madre madura folla con su hijo o una hija con su padre no sé por qué pero me excita muchísimo, aunque en el fondo sepa que son meras fantasías sexuales puesto que los protagonistas suelen ser actores. Aunque algún que otro vídeo de incestos me he encontrado real y sé que no es un fake porque los actores enseñaban los D.N.I y eso no se puede falsificar.

Hasta aquí mi post confiando en que me contéis vuestras inquietudes y me tranquilicéis, no me gustaría ser el típico enganchado que está todo el día pensando en sexo y estoy seguro de que la gran mayoría somos iguales, solo que no nos atrevemos a contarlo...